Maternidad

Cuídate, mamá

Hace un tiempo que no escribo y hoy os cuento en qué he estado inmersa y cuál ha sido la conclusión que a la que he llegado en este comienzo de año. Como ya os imaginaréis por el título, se trata de algo que todas las madres tenemos que grabarnos a fuego: «Cuídate, mamá». Hoy os doy mis trucos para conseguir ponerlo en práctica en mi vida de mamá a jornada completa.

Este mes de enero Juan y mi sobrina Emma han cumplido un año. No sé si sabéis que nacieron los dos el mismo día. ¿conexiones entre hermanas? No lo sé, pero es muy especial, para nosotras y para ellos.

La fiesta fue preciosa y superdivertida. Aquí os dejo una fotillo de lo que se quieren: estos si que tienen una conexión desde la tripa, son primos mellizos…

Cuidate mamá-Primos

Desde poco antes de cumplir un año Juan ya anda sin parar. Su afán por descubrir su entorno próximo (la casa, la calle, el mercado, el parque, etc.) incluye entre otros objetos muchos palos… ¡¡palos por todos lados!! Como diría el anuncio, mi hijo se pasa el día ¡¡¡un paloooo!!!! Y eso se extiende a bolis y todo lo que pille… También se sube en las sillitas, le atraen los enchufes… vamos, para no quitarle ojo de encima. Claudia le cuida muchísimo (es apasionante la generosidad de los niños) y a mí me encanta observarles. Y yo les cuido a los dos, con una dedicación total casi el 100% de mi tiempo. Es algo que me encanta, pero teniendo en cuenta que las noches entran en este 100%, me encuentro cansada. Estamos pasando por un periodo muy sensible para todos.

 Juan 1 año

Siempre he tenido como meta el Slow Living: vivir despacio, darnos tiempo para disfrutar de los momentos, para aprender… Sobre todo con los niños. Detesto meterles prisa. Ellos no entienden de qué va eso, sólo quieren disfrutar de la vida y de lo que ésta nos ofrece. Pero en ocasiones es difícil. Salimos hacia el parque y Juan se va para el otro lado o se entretiene con un palito o una hojita 10 minutos y Claudia se impacienta… En la compra lo quiere tocar todo, probar todo… ¿cómo solventáis vosotras estas situaciones? ¿Sois más de dejar tiempo para experimentar o de cogerles en brazos y seguir? Yo intento un ten con ten, pues creo que en el equilibrio está la virtud, aunque sea lo más difícil de conseguir, lo que más nos cuesta como madres y padres.

La vuelta al cole de Claudia después de las navidades está siendo dura. Aunque medité mucho a qué colegio llevarla, una vez más mi pequeña me va guiando, me va enseñando cuál es su camino. Mi tarea es ayudarla a encontrar su parcela en el mundo. Y en esto estamos también. Es muy difícil saber si estás eligiendo bien, así que confío en ella y ¡a seguir hacia delante!

[tweet «Mi tarea es ayudar a mi hija a encontrar su parcela en el mundo confiando en ella.»]

En mi parcela de mamá emprendedora, además de hacer asesorías y encargarme de la tienda online, estoy trabajando mucho para conseguir poner en marcha un proyecto precioso del que, con un poco de suerte, os hablaré muy pronto.

Todo este movimiento físico y mental me ha generado un bajón que me ha provocado una mastitis. Las que habéis pasado por una sabéis lo molesto que es. En mi periplo por acabar con ella he pasado por varios médicos. Al final, mi solución ha sido hacerme un cultivo de leche materna en un laboratorio privado, donde han podido comprobar a qué antibióticos son resistentes mis bacterias. Y en ello estamos, en vías de solucionarlo.

Así que ha llegado febrero y me he plantado. Me vuelco con los enanos, con mi trabajo, con la vida en general. Pero… ¿¿y yo?? Mi niña bonita me dice: ¡Cuídate, mamá! Y mi cabeza se repite ahora sí que sí: ¡Cuídate, mamá!

Porque como madres, si no nos dedicamos tiempo para cuidarnos, relajarnos y ¡divertirnos! podemos bloquearnos. Así que mamá, dedícate tiempo para fluir, para conectar, para reflexionar, para cuidarte por dentro ¡y por fuera!

[tweet «Mamá, dedícate tiempo para fluir, conectar, reflexionar, para cuidarte por dentro ¡y por fuera!.»]

Hace un tiempo hice un taller que os recomiendo encarecidamente. Se llama «Sácate partido» de Nohemí Hervada. Desde que lo hice no he parado de reflexionar sobre la importancia de cuidarnos, de vernos bien y Nohemí te da en el taller las claves para conseguirlo. Aprendí la importancia de no salir de casa sin levantarme la pestaña y he ido implementando pequeños cambios en mis rutinas que me han ayudado a verme mejor cada día. Si aún no lo has hecho, no lo dudes, subidón de autoestima asegurado.

[tweet «El taller «sácate partido» es un subidón de autoestima asegurado.»]

Así que, con este «mantra» diario de ¡Cuídate, mamá!, decidí hacer algo que me cuesta horrores: ir a la peluquería, cambiar mi look, renovarme por fuera para coger fuerza por dentro y continuar luchando por la vida que quiero.

Llamé a Kris la Mota, una estilista y peluquera buenísima, que encima tiene unos precios a prueba de mamás emprendedoras, y pasé una mañana genial cuidándome y charlando sobre hijos, crianza, y cómo afecta la llegada de los peques a las parejas (tema peliagudo e interesante). Nos reímos un montón y encima me dejó así de guapa:

Cuidate mama

Así que otro super recomiendo de éste mes. La podéis encontrar en Facebook como Kris Mota.

Mi próximo objetivo de «Cuídate, mamá»: hacerme un masaje. Cuando lo haga prometo contaros qué tal ha ido, dónde y los maravillosos beneficios que tienen los masajes.

Hasta entonces, me encantaría saber cómo lo hacéis vosotras: ¿Os cuidáis? ¿Dónde? ¿Reserváis algo de tiempo a la semana para vosotras? ¿Alguna recomendación de sitios para cuidarnos? ¡Gracias por contármelo!